San Miguel de Abona, Kilómetro 6, al pasar el merendero Cho Pancho.
Con fácil acceso, desde la carretera asfaltada y a solo 15 minutos de la autopista TF-1 distribuidor de las Chafiras y 25 minutos del aeropuerto de Tenerife el Reina Sofia.
Ubicada en un enclave único, este lugar es un verdadero santuario alejado de las contaminaciones y ruidos de la vida urbana. Al llegar, se percibe inmediatamente la calma que envuelve el lugar, donde la brisa suave son los únicos sonidos que acompañan a la naturaleza en su esplendor. La propiedad se extiende sobre un terreno generoso, rodeado de exuberante vegetación autóctona como pinos milenarios. Desde cualquier rincón de la finca, se pueden contemplar vistas al hermoso cielo, acercándose aún más a las constelaciones, planetas y las hermosas estrellas cada noche. Los atardeceres son especialmente mágicos, pintando el cielo con tonalidades naranjas, rosas y lilas que invitan a la meditación y la reflexión cada puesta de sol. Este refugio es perfecto, para aquellos que buscan un clima parecido al de esos países nórdicos, para desconectarse de la civilización y disfrutar de una espléndida tranquilidad. Debajo de su hermoso pino milenario podrás compartir con toda la familia, para reponer energías, respirando aire puro o simplemente sentándose y contemplando la naturaleza. Está finca no solo ofrece un ambiente sereno, sino que también cuenta con amplios espacios exteriores donde se puede disfrutar de momentos memorables en compañía de amigos y familiares, o bien disfrutar de la soledad y el silencio. Con la naturaleza como telón de fondo, este lugar se presenta como el escenario ideal para la meditación, la lectura o cualquier actividad que requiera concentración y paz interior.